13 mar 2007

UN PRESENTE MALO UN FUTURO INCIERTO...

El fútbol nacional sufre una bache enorme después de la resaca de malos resultados internacionales, que se deben a una mala organización y a un estancamiento en el cambio de generaciones.

Para nadie es un secreto que hoy en día el fútbol de Costa Rica no asusta a nadie, nuestro gane en el Copa UNCAF fue un espejismo para que la prensa escondiera la cantidad de carencias deportivas y gerenciales que existen en nuestro medio.

Estuve en el juego entre Liga Deportiva Alajuelense y el Brujas FC, no me dormí porque me puse a conversar con un colega, pero se los juro el juego estaba para caer muerto de aburrimiento –pobres los aficionados que pagaron boleto para ir a ver tal derroche de bostezo-.

Ambas escuadras lentas en el transitar del balón, sin ideas, cuadrados en su juego y un ritmo tan apaciguado muy parecido al de 10 años atrás.

Oigan y eso que me estoy refiriendo a uno de los clubes más grandes de nuestra historia como lo es la Liga y a un cuadro en ascenso como lo es el Brujas.

En mi pensamiento cruzó la idea de que solo una jugado individual podría brindar un gol ante este fastidioso juego, y así fue, Rolando Fonseca –el cual pasa por una racha brillante- dio el gane a los rojinegros.

Nuestro campeonato está tan mal organizado que ambos equipos a pesar de no estar en el primer puesto de su grupo probablemente clasifiquen a la siguiente ronda.

El hecho de clasificar cuatro de seis premia ampliamente a la mediocridad y eso que los dirigentes no saben el daño que le hacen a los jugadores, pues estos se vuelven conformistas y nunca tiene presión porque el porcentaje de clasificación es muy elevado, pero cuando tengamos que estar en las eliminatorias donde todos los puntos cuentan, ahí nos va a doler no haber sido más inteligentes a la hora de plantear un torneo.

La actual forma de competencia se hace atractiva para los aficionados porque hay eliminación directa, pero la competencia disminuye porque los equipos se pueden preparar a conciencia para jugar el último lapso de la temporada y así lograr coronarse.

Asimismo me imaginaba un bonito cruce entre heredianos y saprissista, pero por lo que pude oír el juego fue igual o más aburrido que el que se efectuó en el Estadio Nacional.

Mi preocupación actual es la falta de cambio generacional que tiene nuestro fútbol y todo se lo debemos al mundial anterior.

La prensa todavía sigue tratando de amarrar a supuestas “estrellas” para las siguientes citas mundialistas, este es caso de los que quieren que Centeno llegue a Sudáfrica o de los que todavía insisten en sacar a Wanchope del retiro, cuando lo que deberíamos es estar velando porque las ligas menores formen los jugadores de futuro.

Los clubes también tienen gran culpa, por ejemplo la Liga insiste en Wallace por la banda derecha cuando un joven debería estar ocupando ese puesto o ¿me van a decir que no hay un solo jugador de 20 años en todo el país que puede jugar de lateral mejor de lo que lo hace Harold, sobretodo cuando nuestro fútbol es tan mediocre?

Otro caso es el de Jafet Soto, ¿Qué, no hay otro volante más en Heredia?, bueno, el caso de los rojiamarillos es diferente pues estos no contribuyen en nada con las ligas menores pues a través de los años a quedado demostrado que prefieren cambiar toda la planilla que subir jóvenes de la cantera.

Mi punto es que los chicos de 20 años deberían tener una participación protagonista a nivel nacional para cuando salgan al exterior pueden competir como se debe.

Veamos el caso de Argentina, en el mundial sub. 20 del 2001 los albiceleste salieron campeones y esa camada fue la que jugó al lado de Pekerman en el mundial de Alemania, Maxi Rodríguez y Javier Saviola fueron grandes protagonistas de esa cita.

En nuestra generación del 2001 – la cual pintaba muy pero muy bien- no tuvo peso en Alemania, Erick Scott, Winston Parks, Warren Granados, Roy Myrie, Daniel Vallejos, José Luís López, estuvieron completamente desaparecidos, el único que llevó el estandarte de esa generación fue Carlos Hernández.

Hay que desistir en Centeno –sobrevalorado- , Wanchope, Wallace, Cordero y todos esos dinosaurios, hay que darle el valor y la formación que se merece a los jóvenes, pues son el futuro de nuestro balompié.

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